Des del passat mes de desembre els nens i nenes que es queden a dinar a l’escola poden fer ús de la biblioteca : llegir contes, estudiar, resoldre misteris, fer deures ….
La biblioteca és de tots, gaudim-la!!
Una correcta alimentación, durante la infancia, es importante para satisfacer las necesidades nutricionales y potenciar el crecimiento y desarrollo en esta etapa de la vida, así como para la adquisición de buenos hábitos alimentarios, que van a ser importantes para su vida futura.
Los estudios epidemiológicos realizados, indican que, por lo general, en la alimentación de los niños, existe un elevado consumo de proteínas y grasas saturadas, y un consumo insuficiente de legumbres, frutas y hortalizas. El consumo adecuado de frutas y hortalizas es un aspecto destacable en la promoción de una dieta saludable, debido a su alto contenido en vitaminas, minerales, fitonutrientes y fibra, junto a su bajo aporte en grasa y calorías.
Concretamente, se sabe que la ingesta adecuada de ácido fólico, vitamina C y otras vitaminas y minerales contenidos en frutas y hortalizas, son esenciales para el crecimiento y desarrollo de los niños, por lo que estos alimentos se hacen imprescindibles en su alimentación. Además, algunos trabajos han relacionado la deficiencia en ácido fólico (cuya fuente dietética principal son las verduras de hoja verde) con un peor rendimiento escolar, siendo éste un déficit bastante común entre la población preescolar y escolar, debido principalmente al bajo consumo de estos alimentos, con escasa aceptación entre este grupo de población. En concreto, en un trabajo realizado en un colectivo de niños en edad preescolar de la Comunidad de Madrid, se encontró que un 31.4% de los preescolares no cubrían las ingestas recomendadas de la vitamina, y cuando se pidió a los padres que indicaran los alimentos por los cuales su hijo mostraba un mayor rechazo, las verduras, ya fueran enteras o en forma de purés, fueron los alimentos más citados.
Por otra parte, una dieta sana y equilibrada, con un consumo adecuado de frutas y hortalizas, ayudará a prevenir el sobrepeso, patología en aumento entre la población infantil, y un niño obeso será muy probablemente un adulto obeso, con el riesgo de enfermedades asociadas que la obesidad conlleva. Además, puesto que los hábitos alimentarios que van a estar presentes a lo largo de nuestra vida, se forman en la infancia, la adquisición de hábitos de alimentación saludables durante esta etapa de la vida, entre los que se incluye un consumo adecuado de frutas y hortalizas, va a contribuir de un modo favorable al mantenimiento de una mejor calidad de vida, prevención de enfermedades crónicas y longevidad.
Sin embargo, dado que incluir estos alimentos en la dieta de los niños, por lo general, no suele resultar una tarea fácil, es importante tratar de establecer un ambiente positivo respecto a su consumo.
En este sentido, resulta fundamental la oferta reiterada (hay estudios que muestran relación entre el número de veces que se ofrece un determinado alimento al niño y su aceptación por parte del mismo), y atractiva (con diferentes formas y preparaciones), de frutas y hortalizas. También es necesario el ejemplo de consumo por parte de los padres (es difícil que un niño consuma frutas y hortalizas, si los padres no las consumen) y la transmisión por parte de éstos, de los educadores e incluso de los mensajes publicitarios, de las ventajas nutricionales que representa la inclusión en la dieta de, al menos, 5 raciones de frutas y hortalizas, al día
Algunos consejos prácticos:
- Si, a la hora de elegir, ofrece a sus hijos diferentes modos de preparar la fruta será más fácil que estos alimentos sean aceptados.
- Intente que los niños y niñas participen en la compra y en la cocina, en la medida de sus posibilidades, para motivarles y enseñarles la importancia de comer de todo.
- La presentación de los platos de forma atractiva, con colores vivos, llamará la atención del niño y le resultará más apetitoso.
- Procure que los niños comiencen el día con frutas. Un vaso de zumo o trozos de fruta en los cereales de desayuno darán un enérgico y delicioso comienzo al día, y le ofrecerán además un aporte importante de vitaminas y minerales.
- Ponga las frutas y vegetales a la vista y alcance de sus hijos. En un tazón de frutas sobre el mostrador en la cocina por ejemplo. Asegúrese de que frutas y vegetales estén claramente visibles cuando el niño abra el refrigerador. Si los ve, es más probable que se los coma.
- Cortar los alimentos en formas curiosas los hace más apetecibles. Se pueden hacer sandwiches vegetales con lechuga, tomate, zanahoria rallada, queso, jamón o atún.







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